La particularidad de una dieta para perder peso está principalmente en el aporte calórico total.

Solo con un balance energético negativo (un déficit calórico de 500-800 kcal) se consigue una reducción de la grasa corporal duradera y sostenible.

Además, la proporción de proteínas dentro de la alimentación puede aumentarse en detrimento de los hidratos de carbono. Así se aumenta la sensación de saciedad y se protege la musculatura de una posible pérdida de masa muscular en la dieta.